La mejor manera de medir la capacidad de aprender es comprobando si nuestro perro ha aprendido bien lo que le hemos enseñado. Para este objetivo, utilizaremos una orden completamente nueva para los perros, la orden «enfrente». Esta palabra, al ser desconocida para el perro, produce que responda con un comportamiento nuevo. El animal abandona su posición «inicial», avanza un paso, para colocarse de frente hacia nosotros y se sienta con el morro apuntando a nuestras rodillas. Si deseamos que no haya ningún error en los resultados, hemos de aplicar la prueba en unas condiciones normales y constantes. Es muy importante seguir las instrucciones al pie de la letra en lo que se refiere al número de repeticiones y a la clase de movimientos durante el entrenamiento. Esta prueba es más larga que las otras, en total durará unos 10 minutos.
Necesitaremos una bolsa llena de golosinas para perros. Durante esta breve tanda de ejercicios y entrenamiento, tendremos que alabar al perro continuamente. En primer lugar, el perro debe sentarse en la posición «inicial», es decir, al Iado de nuestra rodilla izquierda. (dando por hecho que el perro conoce esta orden. Si no es así, antes debemos enseñarsela ) El perro debe tener el collar puesto y la correa atada .
Pruebas 1 y 3: para empezar pronunciaremos claramente la orden enfrente acompañada de una señal de la mano, es decir, daremos palmaditas leves en nuestras piernas, encima de las rodillas, con una o ambas manos. (Si por casualidad utilizamos de forma habitual la orden enfrente con otro objetivo, cambiaremos el término y diremos por ejemplo, delante.) Es natural que el perro no sepa qué queremos decir, por lo tanto, deberemos ayudarle a que tome esta posición. Lo haremos avanzando un paso o dos con nuestra pierna derecha, tirando de la correa horizontalmente con respecto a la cabeza del perro haciendo que éste se levante y avance un paso. Seguidamente, retrocederemos un paso con nuestra pierna derecha tirando de la correa de forma que el perro se gire hacia nosotros . Luego, obligaremos al perro a sentarse enfrente de nosotros. Después lo elogiaremos o le daremos una golosina. Volveremos a colocar el perro en la posición «inicial», al Iado de nuestra rodilla izquierda, y repetiremos el ejercicio.
Pruebas 4 Y 5: son los mismos ejercicios que los tres primeros pero con la diferencia de que debemos detenemos un segundo después de haber dado la orden de enfrente, y cuando lo ayudemos a tomar esta posición intentaremos no moverla pierna derecha y, si lo hacemos, trataremos de que el movimiento sea lo menos perceptible posible.
Prueba 6: esta prueba es un tanteo. Pronunciaremos la orden de enfrente pero no manipularemos al perro físicamente. Si el perro se desplaza de nuestro lado izquierdo y se coloca enfrente de nosotros, aunque lo haga de un modo torpe, le daremos 6 puntos. Haremos como si esta prueba fuera otro ejercicio más de entrenamiento, lo conduciremos a la posición original y lo recompensaremos con un
trozo de comida.
Pruebas y tests subsiguientes: realizaremos 10 pruebas adicionales, como las de la modalidad 4 y 5, Y después una de tanteo, como la del número 6.
- Si el perro realiza la maniobra de la prueba 6 correctamente, le daremos 5 puntos.
- Si no lo hace, volveremos a realizar 10 pruebas más. Al finalizarlas, repetiremos el test 6 de nuevo. Si el perro responde a la orden de enfrente sin nuestra ayuda (sin importar que lo haga con torpeza o lentamente), obtendrá 3 puntos.
- Si el perro se coloca delante de nosotros pero no se sienta, 2 puntos.
- Si el perro se levanta al oír la orden de enfrente pero no se mueve, 1 punto.
- Si el perro continúa sentado al recibir la orden, O puntos.
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